La Asociación Riojana de Agricultores y Ganaderos (ARAG-ASAJA) nació de la mano de un pequeño grupo de agricultores de la comarca de Nájera en el año 1981, fijando su sede en un pequeño local de la Cámara Agraria.
Los comienzos no fueron nada fáciles, pero gracias a la firme convicción e inquietud de aquellos primeros sindicalistas liderados por José Ángel Alegría, han logrado convertirla en la mayor organización agraria de La Rioja.
Los movimientos sindicales agrarios que precedieron a la implantación en España de la democracia, tuvieron en La Rioja un protagonismo especial. La situación de crisis que en aquellos años atravesaban sectores como la remolacha, la patata y el vino, unido a la acuciante necesidad de cambio que necesitaba el sector agrario, impulsaron el desarrollo de la organización.
Pronto se sintió la necesidad de contactar con organizaciones de carácter nacional y, tras un tiempo de análisis, se tomó la decisión de incorporarse a una de ellas, optando por el CNJA, Centro Nacional de Jóvenes Agricultores.
En otras zonas de La Rioja existía una misma inquietud. Agricultores de La Rioja Baja, de la mano de José María Rubio, de Aldeanueva de Ebro, conectan con ARAG y deciden abrir una oficina en la localidad.
Un importante núcleo de ganaderos se aglutina en Logroño en la Asociación de Ganaderos de La Rioja y, como ARAG, necesitaba pertenecer a una organización más general. De la mano de Julián del Puello y Valentín Pérez, ambos representantes de la Asociación, se entablan conversaciones para fusionarse con ARAG, hecho que se produce en 1988, incorporando a la misma la sede de Logroño. En ese momento, la ganadería adquiere un protagonismo esencial en la organización.
El año 1989 es clave para el sindicato ya que, en el ámbito nacional hay movimientos de unidad agraria. Nuestra organización, Jóvenes Agricultores, junto con la Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos (CNAG), que llevaban un tiempo fusionadas, entablan diálogos con la Unión de Federaciones Agrarias de España (UFADE). La unión se hace realidad en el Congreso celebrado en Campomar (Alicante) y entre las organizaciones nacionales se crea ASAJA.
Esta fusión implica a hacer lo propio en las provincias; en la nuestra ASIARA, que pertenece a CNAG, y ARAG, después de un año de conversaciones acuerdan, en 1990, su fusión y se incorpora la oficina de Haro.
A partir de la década de los noventa, ARAG-ASAJA se ha ido consolidando como organización y ha participado activamente en la planificación de la agricultura y ganadería riojana. ARAG-ASAJA es la organización líder en todas las elecciones celebradas al Consejo Regulador del Vino de Rioja. En 1998, tras ganar las elecciones a la Cámara Agraria de La Rioja, se ha convertido en la organización agraria más representativa en el ámbito agrario regional.
En esta última etapa, se ha consolidado la estructura de la misma y se han creado nuevas sedes en Alberite, Casalarreina y Fuenmayor, desde donde se prestan todos los servicios que el agricultor y ganadero demanda.
Junto a la actividad sindical, ARAG-ASAJA, ha creado una serie de empresas de servicios e instalaciones para la mezcla de abonos y la producción y envasado de semillas certificadas de cereal. Por un lado está SAT La Galera, dedicada a las frutas y hortalizas y por otro, Servicios Agrarios Riojanos (SAR), que se ocupa de la distribución de fitosanitarios, abonos, aperos, herramientas y semillas certificadas.
En 2010 se produce otro hito en nuestra organización: Javier Rubio sustituyó a José Ángel Alegría en la presidencia de ARAG-ASAJA.
Todo el trabajo desarrollado a lo largo de nuestra historia se ha visto recompensado y hoy ARAG-ASAJA goza de una gran reputación, tanto en los medios institucionales, como políticos, sociales y de comunicación. Nuestras opiniones cuentan en todos los temas.




